Espero que este post inaugural no sea el último que la desidia y la inconstancia me permitan escribir. Me subo al carro blogger ahora que dicen que el blog ha muerto, y que la función de éste la cumple ahora tuiter. No es que yo sea un gran usuario de tuiter, pero sí lo suficiente para pensar que se queda un poco corto para todo lo que no sea un chascarrillo, una pequeña pieza de pensamiento o un enlace a un contenido interesante. Que suele estar en un blog. Hasta ahora, compartía en feisbuq y, a través de él, en tuiter, aquellas cosas que me parecían interesantes y podían serlo para mis amigos en esas redes, a veces con un pequeño comentario apuntando mi posición al respecto. A partir de ahora intentaré además elaborar algo más esos pensamientos, sobre todo para mí mismo. Embebido en la rutina diaria uno (éste uno que escribe...) pierde la capacidad de pensamiento crítico, y se encuentra defendiendo sus posturas tan mal y con tanta improvisación que acaba dando la impresión de sostener lo contrario de lo que piensa. ¿Mesentiende? Si alguien acaba leyendo esto, pues espero que le aproveche, o que nos aproveche el intercambio si hay comentarios. En principio esto lo escribo para mí mismo, para ordenar y ejercitar lo de encima del cuello, una especie de sudoku de opinión.
A modo de estatuto fundacional, o para marcar el territorio, aclararé que uno se define como liberal de izquierda, para mofa de alguno de mis más queridos amigos de derecha para los que un liberal es aquel que pone la libertad de negocio, que no de mercado, por encima de todo. Así que un liberal de izquierda. Es decir, un anarca, pero flojito, a la manera del banquero anarquista de Pessoa. Alguien para quien lo más importante es la Libertad, de la que la libertad económica es sólo una parte y no necesariamente la más importante. Y para que la Libertad de todos esté garantizada se requiere que la de cada uno tenga un marco de responsabilidad definido. Cuanto más amplio y menos restringido, mejor, pero garantizando que no obstaculiza el desarrollo de la de los demás. Lo del clásico "tu libertad termina donde empieza la de los demás"... Liberal en el sentido decimonónico, y en el que aun conservan en el mundo anglosajón como opuesto a conservador. Y de izquierda en el sentido de que uno cree que nos agrupamos en sociedades para protegernos mejor como grupo, no solo para crear más grandes mercados. Y cree uno que esos grupos, esas sociedades deben proteger a sus individuos más débiles creando un umbral mínimo de bienestar para ellos con el beneficio de lo que entre todos creamos.
El detonante de este paso ha sido darse uno cuenta, asustándose, de que la molicie intelectual le conducía al conservadurismo taxista, cuando recientemente encontraba hasta cierto punto razonable una de las últimas medidas del gobierno recortando el acceso a la sanidad a los inmigrantes no papelizados. La revoltura interior por esa aquiescencia y la constatación de "paloquemosquedao", son una señal de alarma para quien siempre ha pensado que no hay inmigración ilegal y que lo que lo que hay en este trozo de tierra que yace entre los pirineos y las señoras con bigote no es nuestro, y que no existen los pueblos sino las gentes, la gente, las personas. Ese deslizamiento lepenista, sea signo de la edad, de la falta de uso de las meninges, o de un tumor a lo Lukas Haas en Everybody says I love you, debe ser combatido, y para eso está este diario. Si alguien lee esta entrada en un tiempo y sigue solita, le otorgo poderes para darme colleja vil.
Sea.
El detonante de este paso ha sido darse uno cuenta, asustándose, de que la molicie intelectual le conducía al conservadurismo taxista, cuando recientemente encontraba hasta cierto punto razonable una de las últimas medidas del gobierno recortando el acceso a la sanidad a los inmigrantes no papelizados. La revoltura interior por esa aquiescencia y la constatación de "paloquemosquedao", son una señal de alarma para quien siempre ha pensado que no hay inmigración ilegal y que lo que lo que hay en este trozo de tierra que yace entre los pirineos y las señoras con bigote no es nuestro, y que no existen los pueblos sino las gentes, la gente, las personas. Ese deslizamiento lepenista, sea signo de la edad, de la falta de uso de las meninges, o de un tumor a lo Lukas Haas en Everybody says I love you, debe ser combatido, y para eso está este diario. Si alguien lee esta entrada en un tiempo y sigue solita, le otorgo poderes para darme colleja vil.
Sea.